Nuestra vida esta acompañada en su desarrollo de separaciones, unas que decidimos (pareja, padres al independizarnos…irnos de un trabajo) y otras que no decidimos y “nos vienen” ( una pareja que abandona la relación, una muerte…). En cada separación hay un aprendizaje, pero a veces la no elaboracion del duelo o el no avanzar en las emociones que ello conlleva nos hermetiza en un muro emocional que nos aleja de nuestra esencia.